Recetas y tips

Prepará tus propios brotes:

1)     Lavá y enjuagá las semillas orgánicas y dejalas en remojo una noche.


 

 

 

2)     Escurrí el agua y dejá el frasco a 45° boca abajo.

 

 

 

 

 

3)     Regá  2 o 3 veces por día agregando agua al frasco y escurriendo para colocarlo otra ves a 45° boca abajo.

 

 

 

 

 

4)      Repetí el riego 3 o 4 días hasta obtener los brotes del tamaño deseado.

 

 

 

 

 

Materiales: frasco de 1.5 ó 3 kg, gasa, tela de pañal o tul y banda elástica para cubrir la boca, semillas orgánicas (comestibles). TODO LO QUE NECESITAS LO PODES CONSEGUIR EN ALMAZENORGANICOS.COM.AR

Tus brotes los podes guardar 4 ó 5 días en la heladera.

¡EXITOS! 

Algo más sobre los brotes en: http://germinadosybrotes.blogspot.com.ar/

 

Leches de semillas:

Para obtener exquisitas leches de semillas que aportan hidratos de carbono, aminoácidos, minerales  y vitaminas fáciles de asimilar por lo tanto de excelente valor nutricional.

 

1)     Lavar las semillas (preferentemente agregando unas gotas de agua oxigenada de uso alimentario al agua, por 20 minutos) y activarlas (remojar entre 8 horas y toda la noche). Aprox. 100gr por litro.

2)     Licuar las semillas en agua, es conveniente utilizar una pequeña cantidad de agua al principio y luego agregar hasta completar la cantidad deseada.

  • La cantidad de semillas por litro de agua puede variar entre dos cucharadas y un vaso según el sabor y la textura deseados.
  • En el caso del alpiste resulta imprescindible remojar 24 hs. y colar con malla fina o lienzo, otras semillas se puede optar según el propio criterio y experiencia, considerando el valor nutritivo de la fibra.
  • Te recomendamos saborizar con 1 cucharadas de miel, 1 cucharadita de aceite AGE de primera prensada en frío, unas gotas de esencia natural de vainilla y una cucharadita de salmuera (sal andina en agua).
  • Podes prepara tu licuado de frutas y/o verduras con la leche de semillas.
  • Se puede conservar en heladera hasta 2 o 3 días.

Preparación del Kefir de agua:CULTIVO DE KÉFIR

  • El consumo regular de este cultivo es uno de los mejores auxiliares de los intestinos y de la flora benéfica.
  • En el Cáucaso, donde se ah consumido corrientemente durante miles de años la gente vive más de cien años, y se mantiene con buena salud. De allí que se considera “elixir de salud y larga vida” siendo su principal virtud la capacidad de regenerar y equilibrar el delicado nicho ecológico de nuestra flora intestinal.
  • Muchos científicos han investigado este alimento maravilloso. En Japón el profesor Nokmowa dedico toda su vida a estudiar el valor del kéfir, que curaba las enfermedades del hígado y la vesícula biliar y los riñones así como otros padecimientos.
  • En síntesis podemos definir al kéfir como una bebida fermentada carbonada acida cuyo sabor se debe a la presencia del benéfico ácido láctico. Si bien puede prepararse en leche se aconseja hacerlo en agua a fin de gozar mayores beneficios.
  • Mantenidos bajo cultivo periódico, los nódulos pueden vivir eternamente y su reproducción nos asegura provisión permanente. El kéfir es muy útil en uso externo para patologías dérmicas (acné, eccemas, soriasis, alergias, etc.), dado que es un poderoso antiséptico que ayuda a curar heridas. Resulta muy efectivo en la prevención y curación de enfermedades producidas por el virus del herpes. Se sabe que el herpes tipo II participa en la génesis de distintas enfermedades, tales como cáncer, artritis reumática, patologías renales, trombo-embolias, alergias cutáneas y asmáticas, esquizofrenia, párkinson y diabetes.
  • Además de estimular el sistema inmunológico, el kéfir estimula otras funciones orgánicas, mejorando el estado de piel y cabello.
  • Podemos considerar al cultivo del kéfir como un gran auxilio para el organismo, por su efecto: desintoxicarte, regenerador de la flora intestinal benéfica y estimulante de las defensas naturales.
  • Sin embargo no conviene tomar al kéfir como si fuese una medicina mágica ni de efecto inmediato. El kéfir transforma la flora intestinal putrefactiva, sustituyéndola por los bacilos lácticos de propiedades antisépticas. También produce la secreción de una sustancia antipútrida que persiste aún después de la desaparición de los bacilos. Es decir que cambia la putrefacción (perjudicial para el organismo humano) por la fermentación láctica.
  • Según investigaciones de la Universidad de La Plata, los microorganismos presentes en el kéfir se ensañan particularmente con la Escherichia coli, temible bacteria responsable de afecciones como el síndrome urémico hemolítico, que puede tener consecuencias letales en niños pequeños. Dado que la ingesta de kéfir aumenta la protección contra estas infecciones, se ha comenzado a introducir en la dieta de comedores infantiles.
  • Más allá de algunos testimonios de efectos espectaculares, sus beneficios aparecen por el consumo moderado y persistente.
  • Los nódulos de kéfir pueden cultivarse en distintos medios: leche de animales, agua, leche de semillas, infusiones de hierbas, jugo de uvas u otras frutas con alto contenido de azúcar. Si bien el kéfir de leche vacuna es el más conocido, el de agua tiene notables ventajas comparativas. En primer lugar el kéfir de agua permite un consumo terapéutico en dosis más elevadas (hasta tres litros diarios), cosa imposible con un cultivo lácteo y proteico.

Preparación del Kéfir de agua: seleccione un recipiente de vidrio de boca ancha, teniendo en cuenta que la preparación no debe ocupar más de las 2/3 partes del volumen, pues se debe dejar espacio para el aire. Colocar los aproximadamente 200 grs. de los nódulos de Kéfir ya hidratados con 50 grs de azúcar (preferentemente mascabo integral), dos frutas secas (higos, ciruelas, durazno…),1/2 limón entero y un litro de agua, tapar y dejar en reposo al resguardo de la luz solar directa y en un lugar templado aprox. 20 C° por 24 hs., remover y continuar el reposo 24hs más. Si el cultivo  permanece cerrado herméticamente el producto será más carbonado (gas tipo soda).

Luego de 48hs colar el liquido obtenido, extraer los nódulos y enjuagar para iniciar un nuevo cultivo, agregar al liquido el jugo del limón y envasar en botellas. El cultivo es más agradable frío por lo se recomienda conservar en la heladera. La reproducción de los nódulos es un indicio de una correcta manipulación.

Es recomendable consumir Kéfir de agua de cultivo reciente.

Podes tomar el Kéfir solo con el jugo del limón o agregarlo a tus licuados de fruta.

¡QUE SIGAN LOS ÉXITOS!

ALGUNAS RECETAS CON SESAMO

Manteca de sésamo (Tahin)

Lavar y remojar ½ kilo de sésamo blanco en agua tibia por 3hs. Colar y reservar el agua. Procesar adicionando el agua del remojo y sal rosada líquida hasta obtener una pasta consistente. Envasar en frasco de vidrio y guardar siempre en heladera.

Galletas de avena y sésamo

350g de tahin, 150g de azúcar integral mascabo, 150g de semillas de girasol peladas, 6 cucharadas de ralladura de limón, 350g de avena fina, 2 cucharadas de semillas de sésamo.

Mezclar en un cuenco el tahin y el azúcar; añadir las semillas de girasol y la ralladura de limón. Incorporar la avena, agregando agua hasta obtener una masa fluida y ligera. Aceitar una bandeja de horno, disponer montoncitos de masa con ayuda de una cuchara, presionar ligeramente, espolvorear con las semillas de sésamo y hornear de 15 a 20’ en horno mediano.

Paté de garbanzos (Hummus)

Procesar hasta lograr una pasta homogénea: 300g de garbanzos hervidos bien cocidos (150g secos), 2 cucharadas de tahin o manteca de sésamo, 2 dientes de ajo machacados, 1 cucharadita de comino molido, 1 rama de perejil picado, ½ cucharadita de pimentón, jugo de medio limón, 3 cucharadas de aceite de oliva y sal marina enriquecida. Consumir fresco o guardar en heladera en recipiente cerrado.

Extraído del libro “Alimentos Saludables”.